grupos norteños cdmx

Música

Grupos de música norteña más conocidos

31 Oct , 2018  

Grupos norteños en CDMX

La música norteña tiene ciertas peculiaridades que son difíciles de investigar, sobre todo si se toma en cuenta que se hicieron grabaciones en los años 20 con el acordeón. Un instrumento del siglo XIX, aunque su mayor auge fue en 1950 y que hoy a logrado un gran incremento pese a que era un tanto repudiado.

La frontera norte de México tiene una historia que además de que no ha llegado totalmente hacia nosotros, quizá los grupos norteños en CDMX y en la república más conocidos serían Los Tigres del Norte, pero fuera de eso, los más representativos son los grupos norteños de Monterrey.

Por ello, a continuación, se presentan algunos de los grupos de este género musical que ha formado parte de la identidad cultural de los mexicanos ¡toma nota!

Los Tigres del Norte

Los Tigres del Norte es una agrupación de música regional mexicana, más específicamente del género denominado como Norteño. Es uno de los grupos más reconocidos del género, debido a su larga trayectoria y éxitos a nivel mundial. Su campo principal son los corridos, los cuales han sido censurados en varias ocasiones, incluso en su propio país.

Los Cadetes de Linares

Chuy Vega formó parte del legendario conjunto norteño Los Cadetes De Linares como primera voz. En 1992, Chuy Vega se separa y forma un nuevo grupo, al cual bautiza con el nombre de Chuy Vega y Los Nuevos Cadetes de Linares. Bajo este nombre, lanzan varios discos y logran colocar en la radio numerosos éxitos,

Ramón Ayala

Ramón Ayala es considerado como uno de los máximos representantes de la música norteña y grupera en la escena mexicana. Fue nominado en seis ocasiones al premio Grammy de las cuales ha ganado la estatuilla cuatro. Su trayectoria lo ha convertido en uno de los íconos e la música popular mexicana y un símbolo de policromía cultural nacional.

 Grupo Pesado

Este grupo se formó por ahí del año 1993 por Beto Zapata y Pepe Elizondo. Poco a poco comenzaron a imprimirle su propuesta e ritmos norteños que los han caracterizado desde siempre. Con varias producciones discográficas e innumerables discos de oro y platino, Beto, Pepe, Luis Mario, Toño y Julio; talentosos integrantes del grupo Pesado, han logrado colocarse desde los primeros lugares de las listas de popularidad en toda la República Mexicana.

Las canciones norteñas para la posteridad

Tradición y modernidad coexisten y dialogan en pleno año 2018, pues la música norteña del siglo XXI es la fusión de dos tradiciones musicales: el acordeón de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Texas, y la banda sinaloense de Culiacán y Mazatlán, hoy en día existen muchos grupos norteños en CDMX.

El éxito comercial contemporáneo de Calibre 50 y Julión Álvarez, es innegable. Además del fenómeno económico que representa su mediatización, es valiosa la unión de dos tradiciones musicales: Sinaloa y Nuevo León. Aunque los clásicos siguen bien presentes y por ello, hoy los recordaremos:

Ramón Ayala – Tristes Recuerdos

Los Tigres del Norte – La Puerta Negra 

Los Cadetes de Linares – El Palomito

Antonio Aguilar – Un puño de Tierra

La música norteña e identidad en México

La música de los conjuntos norteños es representante histórico de una identidad local que se transforma en una identidad del noroeste para dar paso al norte de México y más tarde ser reconocido en todo el mundo.

A pesar de no ser impulsada directamente por ninguno de los dos estados de México donde prolifera, la música regional que se toca con acordeón y bajo sexto es uno de los principales referentes de la identidad mexicana y chicana desde el siglo XX.

Algunos dicen que, incluso, está desplazando al mariachi gracias a que los migrantes mexicanos reclamaban su música mientras que al sur el poder económico del noreste del país ha tratado de imponer una hegemonía cultural.

El surgimiento de la música norteña y su popularización en todo el país, ayudan a comprender los aspectos fundamentales como la identidad en un ámbito fronterizo, migración, cultura y sobre aspectos fundamentales como la identidad en un ámbito fronterizo, migración, cultura y cultura popular, música popular mexicana e industria norteña como fenómeno de cambio sociocultural.

Es muy distinta la música norteña con sus artistas radicados principalmente en los alrededores de Monterrey. La base de sus composiciones la realizan con la guitarra y el acordeón, después la batería y otras percusiones y actualmente han incluido el saxofón.

A diferencia de la banda sinaloense, por ejemplo, que la componen muchos más músicos los cuales se cuentan entre 12 y 18, un grupo norteño está compuesto por cinco o seis integrantes. Un subgénero del género norteño es la música sierreña que va con dos guitarras, un acordeón y la tuba, las cumbias norteñas y románticas norteñas.

Han existido y se han presentado grupos norteños en el DF que han fusionado otras corrientes como el grupero o el duranguense como Los Bukis, El Bronco, Grupo Mojado, etc., que incluyen teclados y guitarras eléctricas, muy diferente a las bandas sinaloenses y norteñas.

Según un experto en estos géneros regionales, muchos de los artistas que tocaban duranguense han cambiado o desaparecido. Existen otros artistas que para sobresalir se tiene que reinventar como La Trakalosa de Monterrey que ha fusionado la banda sinaloense con la música norteña.

El género norteño y su relación con el gobierno mexicano

Las relaciones que los grupos norteños CDMX y de todo el país guarda con la política partidista es relativo a un fenómeno que merece la pena analizarse. Paulino Vargas Jiménez y sus Broncos de Reynosa fueron el primer dueto de música norteña que cuestionó al gobierno mexicano echando mano del corrido.

Relataron el surgimiento de Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 y la explotación indígena en su canción El poder de la firma, Mi vieja California, Ocho Columnas, Páginas Tamaulipas, Resumen violento, Los súper capos y Al sur del Bravo. En general, Los Broncos de Reynosa es una música con compromiso social.

Es preciso decir que Los Tigres del Nortele deben mucho a Paulino Vargas Jiménez y a Los Broncos de Reynosa, este personaje fue compositor de los oriundos de Rosamorada, Sinaloa, la mente brillante de la música norteña mexicana.

La relación que hoy guarda la música norteña mexicana con el poder político partidista es de sumisión, las obras están muy alejadas del compromiso social que cimentaron Los Brocos de Reynosa. La apuesta de los intérpretes de este género musical es de enriquecimiento y no de talento.

El trabajo que realizan se ha convertido de ínfima calidad y sus corridos quedan en las descripciones de momentos eróticos aderezados con el polvo de cocaína. Las propuestas artísticas de calidad se cuentan con los dedos y según una publicación de la Revista UNAM.mx el grupo Calibre 50 y Los Tigres del Norte se encuentran entre los pocos rescatables.

EL fenómeno social radica en los usos políticos que de la música norteña contemporánea hacen los gobiernos del país, convirtieron los videos gruperos en una estrategia de promoción turística pues los videos de las agrupaciones norteñas y bandas sinaloenses son canales mediante los cuales se destacan los logros políticos de las administraciones en turno.

Es cuestionable la doble moral de los partidos políticos; por un lado, se rasgan las vestiduras al censurar los narcocorridos y por otro, recurren a la música norteña mexicana y a la banda sinaloense para llenar mítines y ganar votos. Se sirven de esta música mexicana porque moviliza masas y a la vez, los videos gruperos son utilizados como estrategia de legitimación política.

 

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