Sin categoría

La historia del rebozo

29 Mar , 2018  

El rebozo es una de las artesanías tradicionales de México más valoradas en todo el mundo, y es que es uno de los grandes iconos de moda del país.

En castellano el nombre del rebozo parece sugerir el acto de cubrirse, de arrebujarse o envolverse con alguna ropa, de embozarse, lo que literalmente quiere decir “cubrirse el rostro por la parte inferior, hasta la nariz o los ojos, con la capa u otra prenda de vestir”.

Era llamado ciua nequeatlapacholoni por los indígenas, que quiere decir “como toca de mujer o cosa semejante”. Los otomíes le dicen mini-mahue, los de Morelos cenzotl, palabra náhualt derivada de centzontilmantli que significa manta de mil colores.

A ciencia cierta no se conoce el origen del rebozo pero existen varias teorías: se dice que pudo ser una prenda proveniente de la India y llegada a México por el Galeón de Manila; otra versión indica que pudo ser una derivación de las famosas mantillas españolas, aunque también hay quién dice que surge de la combinación del ayate indígena (el cual era de ixtle compuesto de dos lienzos) o del mamatl (un lienzo rectangular con bordes de un material distinto), ambos usados por hombres y mujeres para carga y transporte de mercancías diversas, con los materiales, colores y formas de las prendas españolas.

Para el siglo XIX el rebozo formó parte del ajuar indispensable de las mujeres, incluso en las fotografías revolucionarias se puede ver a las soldaderas portando los tradicionales rebozos de bolita.

Para el siglo XX Frida Kahlo se convirtió en la figura icónica en el uso del rebozo, prenda que luce portando en varios de sus autorretratos y en fotografías de la época, aunque también se observa como elemento en varias de sus pinturas.

El rebozo se fabrica prácticamente en todo México, pero cada uno tiene símbolos como el color y el entretejido de los hilos que identifican su origen y comunidad que lo utiliza o la época de elaboración. Actualmente los centros reboceros más conocidos son:

Santa María del Río, San Luis Potosí. Llamada “la cuna del rebozo” y famoso por sus rebozos de seda y ahora de articela.

Tenancingo, Tenango y Tejupilco, Estado de México. El primero, tiene su especialidad en el rebozo de algodón fino.

La Piedad y Tangancícuaro, Michoacán.

Tepeji de la seda y Tepeji del Río, Puebla.

Moroleón y Valle de Santiago, Guanajuato.

Chilapa, Guerrero.

Facebook Comments
¿Te ha gustado el artículo?
[Total: 0 Average: 0]