Artesanías,Cultura,Tradiciones

Plagio de la artesanía mexicana

31 Jul , 2018  

Si asistes a un lugar turístico o incluso en la propia Ciudad es común encontrar en una tienda de artesanías mexicanas prendas de ropa bordadas de diferentes comunidades indígenas. Es común, ya que se busca fomentar la compra del trabajo de cientos de manos artesanas. Sin embargo, que una tienda en San Diego, California, se presente un diseño típico de la comunidad oaxaqueña de Santa María Tlahuitoltepec, presentándose como parte de la colección de una diseñadora francesa, eso si es más que extraño.

Este incidente ocurrió en 2015, cuando la cantante Susana Harp denunció a través de las redes sociales lo que había encontrado. Rápidamente la información se hizo viral y se acusó a la marca Isabel Marant de haber cometido plagio, aunque posteriormente la diseñadora en persona dijo que no había pretendido adueñarse del diseño y que, efectivamente, lo había retomado de dicha comunidad.

Pero resulta que este no es el único caso que se ha presentado, pue en algún momento determinado, muchas marcas reconocidas incluso a nivel internacional han cometido plagio e incluso se han adueñado de diseños y trabajos elaborados por las comunidades indígenas de nuestro país. Una tradición local que más allá de combinar imágenes y colores, son una representación de las diversas tradiciones que se han cultivado y conservado a través de la historia, con un precio invaluable. El textil, más que una indumentaria para vestir, se ha tratado como un trabajo artesanal que guarda entre sus simbolos, líneas y figuras un “pedacito del alma”, tanto del maestro artesano como de su cultura.

Desde 2012 se han detectado casos de plagios de diseños textiles en diferentes marcas: Mara Hoffman. Madewell, Zara, Rapsodia, Intropia, Mango, Antik Batik e incluso Nike son algunas de las marcas que se han visto envueltas en problemas por presentar en sus prendas bordados, patrones, materiales y brocados que son utilizados por la comunidad que los elaboró para representar su cosmovisión y la cultura que aún se preserva en sus pueblos.

A pesar de que en muchos casos, se ha buscado proceder legalmente y crear una barrera que permita proteger las piezas de cada artesano, existen muchos inconvenientes para poder crear una protección legal contra las personas que siguen robándose el trabajo de las manos artesanas. 

Sin embargo, la gente no descansa, y así como las personas que conocen el trabajo de la comunidad hacen denuncias públicas del plagio y otras más se organizan en colectivos para proteger lo más que puedan sus creaciones y darlos a conocer al mundo desde su origen.

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